El salto de la automatización en la industria electrónica
- El Informe sobre el estado de la automatización industrial en 2025, realizado a fabricantes de Europa y Estados Unidos, reflejó barreras claras para la automatización en la industria electrónica: necesidad de precisión extrema, gestión de producciones de alta mezcla y dificultad de manipular componentes delicados.
- Jordi Pelegrí, Country Manager de Teradyne Robotics en España y Portugal, ratifica la importancia de los robots colaborativos (cobots) y robots móviles autónomos (AMR) para aumentar la productividad, la seguridad laboral y el retorno de la inversión.

La industria electrónica se caracteriza por su alta complejidad y exigencia técnica. La precisión extrema, las producciones de alta mezcla y bajo volumen, así como la manipulación de componentes frágiles, figuran entre los principales retos para la automatización, según el Informe sobre el estado de la automatización industrial en 2025, elaborado a partir de las respuestas de fabricantes de Europa y Estados Unidos.
Si bien la presión en la industria electrónica es evidente, todavía persisten ciertas reticencias en torno a la aplicación de la automatización avanzada. “La tecnología ya está preparada, pero en muchos casos sigue existiendo el pensamiento de que la automatización solo sirve para tareas repetitivas y de gran volumen”, explica Jordi Pelegrí, Country Manager de Teradyne Robotics en España y Portugal.
Sin embargo, la experiencia de algunas compañías ya demuestra lo contrario. Empresas del sector ya aplican soluciones flexibles en entornos complejos y variables, y obtienen resultados medibles: desde el empaquetado de dos millones de placas de circuito impreso (PCB) de automoción al año hasta la gestión de más de 1.000 artículos por turno mediante robots móviles autónomos.
Melecs, fabricante austríaco en pleno crecimiento, agilizó la carga de bandejas, el encajado y el cierre de tapas gracias al despliegue de cobots con sello UR. De este modo, su desafío de empaquetar dos millones de placas de circuito impreso de automoción al año no solo fue tangible, sino que aumentó un 25 % la productividad y consiguió un retorno de la inversión (ROI) en menos de 18 meses.
También Flexcon, fabricante checo especializado en cables y conjuntos electromecánicos, apostó por la automatización de su intralogística. Mediante la implementación de robots móviles autónomos MiR250, transformó el flujo de materiales previamente distribuidos en diferentes plantas. Con los AMR, la compañía automatizó el transporte interno de los materiales y pudo procesar alrededor de 1.000 artículos por turno, lo que optimizó los desplazamientos al y redujo el esfuerzo físico de los operarios.
Al margen del impacto directo en la productividad, la adopción de la robótica en los últimos años se ha visto favorecida por su fácil integración en entornos productivos exigentes y complejos. El uso de la simulación digital y, sobre todo, la colaboración con líderes internacionales como Siemens, permiten hoy desplegar soluciones de automatización flexible llave en mano, que entran a formar parte de circuitos ya activos de una forma sencilla y fluida.
Tanto los cobots como los AMR son soluciones flexibles y modulares que permiten automatizar todas aquellas tareas que demandan un trato especialmente meticuloso y una adaptación a cambios frecuentes. De ahí que “los fabricantes que están dispuestos a aprender lo que la automatización ofrece son los que más ventajas experimentan: mejoras claras en productividad, mayor seguridad laboral y un retorno de la inversión más rápido”, afirma Pelegrí. Cualquier proceso repetitivo, poco ergonómico o monótono es susceptible de llevarse a cabo con la robótica colaborativa. En función de las necesidades de cada proyecto, estas soluciones pueden complementarse con sistemas y herramientas especializadas para aplicaciones delicadas o muy concretas.
Más allá de los beneficios inmediatos en productividad y seguridad, la automatización flexible se consolida como punto de partida para que empresas como las mencionadas “puedan comprender su potencial y convertir la complejidad del sector en una ventaja competitiva”, añade Pelegrí. Muchas de ellas ya optan por aplicar la inteligencia artificial física y la analítica predictiva, cuyas ventajas se enmarcan dentro de la Industria 5.0, un modelo que engloba fabricación colaborativa, sostenible, escalable y conectada.
En línea con esta evolución industrial, Teradyne Robotics -que integra las tecnologías de Universal Robots y Mobile Industrial Robots- apuesta por modelos de automatización flexibles y adaptables, donde la robótica colaborativa y la movilidad autónoma actúan de forma complementaria ante una industria electrónica compleja y exigente.
